El término arte, en una de sus acepciones, recoge como definición del mismo aquel conjunto de procedimientos para hacer algo bien. Hablar correctamente en público, en cualquier tiempo pasado o presente ha sido un acto de comunicación fundamental para el desarrollo de sociedades civilizadas, un arte.
Los seres humanos en todas sus etapas, desde su vida escolar hasta su actividad profesional, están obligados a manifestarse oralmente frente a un público. Esta expresión forma parte de sus libertades y necesidades. Con el uso de la palabra los seres civilizados demuestran a sus semejantes su valer, su voluntad y su determinación ante cualquier situación o asunto.
Cuando un ser humano con su palabra domina a una muchedumbre, cuando la persuade, la arrastra o la paraliza, decimos que es un buen orador, que posee la facultad de presentarse ante un público y comunicarle sus sentimientos, sus ideas y propósitos. Platón, el gran filósofo griego, señala que oratoria es el”…arte de seducir a las almas por la palabra”.
La palabra bien dicha levanta ejércitos, enciende revoluciones, frena el furor, mueve lágrimas y hasta cambia la vida de los seres humanos. Sin embrago, en tiempos modernos la humanidad ha descuidado la preparación de sus oradores.
Para ser un buen orador se parte de la elocuencia, la natural tendencia y habilidad para dirigir y dominar a los demás por medio de la palabra. El arte de la elocuencia, basado en unos procedimientos técnicos y artísticos, se ha ido estructurando sobre las creaciones de los grandes oradores, que también-desde la antigüedad-han ido estableciendo los fundamentos de la retórica. Por lo tanto, la oratoria es el arte global de conseguir el poder persuasivo de la palabra, mediante los dones naturales de elocuencia y las técnicas de la retórica.
Cicerón ha sido uno de los principales oradores de la historia. Este argumentaba que: “hablando es como suelen los hombres conseguir hablar bien; pero también hablando mal se conseguirá fácilmente ser un mal orador”. La oratoria es el arte de convencer, eso supone hallar ideas, ordenarlas adecuadamente, revestirlas y embellecerlas, fijarlas en la memoria, y posteriormente referirlas con dignidad y gracia.\
El arte de hablar es tarea muy personal y exige trabajo, estudio constante, larga experiencia, mucho ejercicio, prudencia consumada y sana cabeza. La formación del buen orador comienza a temprana edad.
Ser orador no es estar en posesión de grandes ciencias y sabiduría. Es más bien tener el don de hacerse oír, de causar buena impresión, de explicarse claramente, de influir en los que escuchan, de tener autoridad. Necesitas elocuencia y para lograrlo tienes que practicar.
¿Cuándo estarás verdaderamente preparado para hablar frente a un público? La respuesta a esta pregunta sólo tú la sabrás. Para ayudarte a contestarla, existen cinco etapas que deberás superar antes de hacerlo.
• Etapa 1: Eliminar impedimentos. Todos podemos tener grandes cualidades para hablar en público, pero también serios impedimentos que no te permitan hacerlo:
Miedo al público,
El temor a cometer errores.
Desconfianza: falsas excusas, dudas;
Falta de concentración, distracción;
Dificultades de fonación y pronunciación;
Superioridad orgullosa o despectiva.
• Etapa 2: Dominar las ideas. Hablar es comunicar tus pensamientos a quienes te escuchan. Para ello es necesario tener ideas claras, ordenadas, valiosas, sólo así puedes dominar a quienes te escuchan. No lograrás la comunicación, ni convencerás al auditorio hablando de temas que no conoces bien ¡Documentarse es fundamental!
• Etapa 3: Dominar la expresión. Para hablar frente a un público no basta con dominar las ideas, es necesario disponer de:
Un lenguaje fácil y ágil;
Una voz educada, bien moldeada, persuasiva;
Una rica y sugestiva gama acústica,
Resistencia pulmonar;
Gesto, ademán, porte y presentación.
• Etapa 4: Dominar al auditorio. Antes de hablar frente a un público, es necesario saber quién te escuchará. De ellos debes:
Conocer la edad promedio;
Sus intereses, su mentalidad;
Las motivaciones que los llevan a escucharte;
La preparación académica promedio.
• Etapa 5: Ejercicio, ejercicio, ejercicio. Durante el aprendizaje de técnica para mejorar la forma de hablar frente a un público, no debes olvidar que:
La técnica no servirá de mucho, sin la asiduidad de hablar;
Es fundamental ejercitarte constantemente.
La práctica te dará la experiencia necesaria para continuar tu aprendizaje;
Será necesario hacer ejercicios en privado, ante un espejo: hablar, leer en voz alta, declamar, improvisa;
Tienes que practicar ante un grupo de amigos, compañeros, conocidos: explicarles algo, narrar, defender un punto de vista, refutar una idea;
Es necesario finalmente enfrentarte con un público verdadero.